Thursday, September 15, 2016

DEL BARÇA DE CRUYFF AL BARÇA DE GÖDEL (versió catalana: clica aquí)



La lógica es la rama del conocimiento que estudia la validez de los argumentos y de los procesos cognitivos. Investiga procesos como las inferencias, las paradojas y las falacias, y así ayuda a determinar si un teorema es válido, consistente y completo. En Occidente la lógica comenzó con el griego Aristóteles, que introdujo los conceptos de la hipótesis, el silogismo y la lógica inductiva. En el s. XIX, el matemático inglés George Boole describió los fundamentos de la lógica algebraica binaria (conocida como lógica booleana) que permite calcular con sólo 1’s y 0’s y que es la base del cálculo computacional de todos los ordenadores de hoy en día. En 1931, a los 25 años de edad, el austriaco Kurt Gödel demostró uno de los teoremas más importantes de la lógica, el llamado "Teorema de la incompletitud": que en matemáticas siempre habrá declaraciones que, a pesar de ser ciertas, no pueden ser demostradas. 


El gran mérito de Johan Cruyff como entrenador fue construir un modelo futbolístico basado en una lógica irrefutable. Primero, enseñar a los niños a jugar al fútbol siguiendo unos principios estilísticos transparentes de forma que pudieran ser entendidos por todas las edades: Posición, Posesión, Presión. Un estilo caracterizado por la combinación en corto, la economía de toques y la presión por todo el campo, manteniendo el equipo compacto para facilitar la recuperación rápida. Los mejores llegaban al primer equipo después de un proceso competitivo de selección, lo que garantizaba el estilo y a la vez inmunizaba el club contra la escalada de costes en el mercado de fichajes. Hoy en día, la cantera del Barça, conocida como la Masía, es admirada en todas partes y los métodos de trabajo de sus entrenadores son copiados en la mayoría de las academias de fútbol del mundo. Ningún otro club del planeta puede presumir de haber dado el nombre a un estilo futbolístico ( "Estilo Barça"). Sin embargo, respaldándose en los éxitos del tridente, ha surgido ahora una corriente de pensamiento en la directiva del Barça que cuestiona que la Masía ya no da los resultados de antaño. El problema es que esta teoría no tiene ningún fundamento lógico, y podría destruir para siempre el Estilo Barça y la propia Masía


Es la misma ideología que sostiene obcecadamente, desde la época Rosell, que el Barça debe convertirse en una máquina de hacer dinero como el Bayern, el Manchester United y el Real Madrid y se esfuerza en hacer operaciones globales de imagen como la de iluminar el Empire State Building con los colores azulgrana. La directiva no se da cuenta que toda comparación con los más ricos es inútil e innecesaria. El Barça no tiene tanto dinero pero tiene la Masía, una fuente inagotable de riqueza futbolística que ya es la envidia de los más ricos. Al Bayern le ha costado poco hacerse esponsorizar por gigantes como Allianz, Adidas, T-Mobile y Audi, entre muchos otros, porque Alemania tiene la economía más poderosa de Europa. El Manchester United fue el primero en entrar al creciente mercado de la televisión asiática, donde es muy popular. El Real Madrid salió beneficiado económicamente de sus conexiones políticas con el régimen de Franco y, más recientemente, se ha enriquecido a base de hacer trampas inmobiliarias protegido por políticos y jueces corruptos: financió a los Galácticos con los 400 M€ obtenidos gracias a la revalorización de unas zonas no edificables en el año 2000. Los "nuevos ricos" entre los clubes de fútbol, ​​como el PSG, el Chelsea o el Manchester City, lo son porque se han prostituido a un gran inversor extranjero y ya no pueden tomar decisiones independientes. Aunque el modelo de la Masía es el que ha ganado más títulos en los últimos 30 años, y esto diferencia el Barça de los otros ricos, ahora la nueva directiva sostiene, sin ninguna lógica, que la Masía no da el tono y hay que fichar del mercado como hacen los otros grandes clubes. 


El argumento de la directiva es que la Masía no producirá siempre Messis, Xavis e Iniestas con suficiente regularidad para abastecer el primer equipo. Este argumento es falso porque no tiene base empírica, y además también se aplica a la ley del mercado: no se encuentran Messis, y menos tridentes, de manera regular en el mercado. En cambio, la Masía sí produce jugadores con perfil Barça con una grandísima regularidad. Basta fijarnos en las edades (actuales) de los centrocampistas creativos que han llegado al primer equipo en los últimos 30 años: Milla (50), Guardiola (45), De La Peña (40), Xavi (36), Iniesta (32), Cesc (29), Busquets (28), Thiago (25), Sergi Roberto (24) y Samper (21). De estos diez, el Barça ha desaprovechado cuatro (Milla, Cesc, Thiago, Samper) por razones completamente ajenas a la Masía (error de contrato, mala gestión del vestuario, cesión) – pero todos tenían calidad suficiente para estar en el primero equipo, que es lo que se le pide a la Masía. Messi es único, pero suben delanteros fantásticos como el "Messi coreano" Lee (18) y Aleñà (18), a punto de dar el salto. Ya ha quedado demostrado que la Masía es mucho más sostenible que los altibajos del mercado. 


Por tanto, además de ser falso, el argumento es perverso – no es que la Masia no produzca jugadores de calidad: es la propia directiva la que ha malvendido las perlas de la cantera y ahora tiene la vergüenza de decir que el resto no tienen calidad suficiente. La lista es muy larga: Bartra, Samper, Nolito, Munir, ... - precisamente cuando empiezan a despuntar, son reemplazados por patatas de fuera mucho más caras que no entienden el juego combinatorio. La actual directiva no cree en el modelo formacional de la Masía, que se basa precisamente en ayudar a llegar hasta arriba a aquellos pocos que despuntan. Será que los directivos encargados de comprar y vender jugadores cobran comisión por cada jugador comprado y tienen interés en hacer desaparecer a la Masía


El problema no es la Masía sino que la presidencia del Barça está formada exclusivamente por hombres de negocios sin ningún pasado futbolístico y eso marca su manera de llevar el Barça como si fuera la Coca-Cola. El Presidente del Bayern, en contraste, es Karl-Heinz Rummenigge (uno de los mejores jugadores de Europa en su época), y su director deportivo es Matthias Sammer, otro gran internacional alemán. El Presidente Bartomeu, a quien conozco personalmente porque coincidimos en la escuela Aula, es esencialmente una buena persona – pero siempre que se mire en el espejo de Blancanieves le contestará la cruel verdad: que él no habría sido nunca Presidente si no fuera porque fue Presidente interino cuando los socios defenestraron a Rosell. Bartomeu estudió en ESADE y jugó al baloncesto en las categorías inferiores del Barça. Se ha rodeado de un núcleo fiel de compañeros del mundo de las escuelas de empresariales de Barcelona: Jordi Cardoner –  también ex-alumno de Aula y graduado en empresariales por la UB, ahora vicepresidente 1o –, Albert Soler – graduado de ESADE, ex waterpolista profesional y ahora directivo de deportes profesionales – , y Jordi Mestre – graduado de IESE y vicepresidente del Área de Deportes. Nadie los ha visto nunca chutar una pelota ni por equivocación. (Laporta, el anterior presidente, sí tenía el gusanillo del fútbol: yo había jugado de medio-centro con Físicas en las ligas universitarias y de Laporta, que jugaba de delantero centro con Derecho, recibíamos la siguiente advertencia: "Cuidado con Jan que escupe".) Para suplir su carencia de conocimientos, se asesoran de un personaje misterioso y triste, ex-futbolista italiano de 70 años, Ariedo Braida, que nadie sabe lo que hace ni lo que cobra. Es una directiva de Mortadelo y Filemón. Resulta algo cómico imaginarse la pareja Soler y Mestre negociando contratos con leyendas futbolísticas como Rummenigge y Sammer. 


Este equipo de experimentados hombres de negocios que lleva las riendas del Barça han cometido cuatro grandes errores que ni siquiera yo, sin ninguna experiencia empresarial, no habría cometido nunca. El primero fue estampar en la camiseta del Barça el nombre de un país ligado a violaciones de los derechos humanos como es Qatar, escondido bajo la oscura Qatar Foundation, que luego fue maquillado como Qatar Airways para disimular. A mí una animalada así no se me ocurre ni borracho. La lista de posibles patrocinadores llamando a la puerta del Barça no debía ser corta, precisamente. Un contrato tan nebuloso que hace sospechar si alguien de la directiva no obtuvo algún beneficio personal. 


El segundo error, gravísimo, ha sido apoyar en solitario al Real Madrid en el asunto del reparto de los derechos de televisión. Ayudando a su máximo rival a perpetuar una situación completamente injusta, la directiva del Barça perjudica a su propio club porque beneficia a uno que es más rico que nosotros. El Barça debería apoyar al resto de clubes para que el reparto fuera equitativo. La riqueza del Barça es la Masía y no debería afectar que los demás tengan más o menos dinero para fichar, en cambio al Madrid le haría más daño no tener estos ingresos cada año. Igualando las condiciones para todos, la Masía se volvería una riqueza más valiosa todavía. Elemental, Mr. Watson.


El tercer gran error fue no apoyar a la Masía cuando llegó la advertencia de la FIFA por los contratos de los jóvenes. El club guardó el fax de la FIFA en un cajón e hizo una canallada indigna: utilizar a Amor, el entonces director de la Masía, como chivo expiatorio. Amor era muy querido por los entrenadores de la Masía y venerado por los culés porque había sido el primer jugador de la Masía que había formado parte del legendario Dream Team de Johan Cruyff. Para rematar, la directiva hizo caso una vez más del peor equipo jurídico que ha tenido jamás el Barça y (como han perdido todos los pleitos desde la era Rosell) tuvieron miedo de enfrentarse a la FIFA en los tribunales. El Barça tenía todas las de ganar, porque lo que hacía la FIFA (perseguir sólo al Barça) era el equivalente de multar sólo a los coches con matrícula de Lepe. Verdad que el Supremo daría la razón a los de Lepe? Con menos argumentos pero mejores abogados, el Chelsea ganó su pleito contra la FIFA en los tribunales ordinarios por una mayor sanción de dos años por un solo juvenil. 


El último gran error, que ya es la gota que colma el vaso, es el de acusar a la Masía de no dar la nota. Estos empresarios encorbatados que conducen BMWs se atreven a criticar a los mejores educadores futbolísticos del mundo, les pagan unos salarios misérrimos, y después ellos son unos ineptos en su trabajo que es comprar y vender jugadores. Thiago y Bartra se escaparon por errores de contrato; Dani Alves, que les coló una cláusula para irse libre, aun se está riendo a carcajadas. Samper, el único sustituto natural de Busquets, cedido. Compramos Alcácer por 30 M€ cuando es muy inferior a Nolito, que triunfa fuera y no tenemos dinero para que vuelva. Deberían aprender de sus homólogos del Real Madrid, que cada año colocan petardos de la Fábrica a precios exorbitantes, y de los caza-talentos profesionales del Sevilla y el Bayern. 


En definitiva, un club basado en el márketing siempre tendrá unos fundamentos lógicos muy débiles porque el dinero no siente los colores del club y es un modelo insostenible al competir con todo el mundo en el mercado. Es un modelo que, según Gödel, no es completo. La gente de la Masía tienen un corazón grande como un balón de fútbol. Necesitamos un modelo completo de club basado en los valores de la Masía, dirigida por futbolistas que hagan crecer el club sin sacrificar el estilo ni los valores educativos. Xavi hace poco reclamó que su Barça del futuro funcionará según el "modelo Bayern": Presidente Piqué, director deportivo Puyol, él de entrenador y Busquets de segundo entrenador. El sistema de la Masía tiene una lógica interna que ya ha adquirido la fuerza de un teorema y por eso será siempre el corazón del Barça.

Sunday, March 27, 2016

CRUYFF, LA CÉLULA MADRE DEL BARÇA (versió catalana: clica aquí)


Los organismos biológicos multi-celulares, como los animales y las plantas, se originan a partir de unas pocas células. Estas células son llamadas células madre porque de ellas se derivan todos los tejidos del organismo por un proceso de diferenciación celular durante el crecimiento – desde el cerebro, al corazón, el hígado, la piel y todos los otros órganos. Por eso decimos que las células madre son "pluri-potentes". Cuando el organismo ya está en fase adulta, todavía quedan en cada órgano unas cuantas células madre, descendientes de las células madre originales pero con las mismas propiedades pluri-potentes. La irritación continua de las células madre puede llegar a producir mutaciones que pueden ser letales, como en el caso del tabaco (cáncer de pulmón), el sol (cáncer de piel), o la mala alimentación (cáncer colorrectal). La medicina regenerativa es una rama de la medicina que explota el uso de las células madre para terapias.

Johan Cruyff, que murió el pasado 24 de marzo, ha sido una especie de célula madre del fútbol moderno. Ha sido uno de los más grandes jugadores de la Historia del fútbol y sin duda el más influyente. Con el Ajax ganó tres Copas de Europas consecutivas (1971-1973) y llevó a la Selección Holandesa hasta la final del Mundial de Alemania (1974) con un juego tan brillante que se la recuerda con el nombre de la "Naranja Mecánica" y como la ganadora moral a pesar de haber perdido la final por 2-1 contra la RFA. Fue un jugador único que cambió la manera de interpretar el fútbol a partir del juego de equipo y la optimización colectiva del espacio – el llamado Fútbol Total. Tenía un regate endiabladamente simple – dejando a los defensas clavados con cambios bruscos de velocidad – y jugaba siempre con la cabeza alta, buscando la mejor posición del campo: él jugaba donde quería y los otros orbitaban a su alrededor. Cruyff se entendió muy bien con Rinus Michels (entrenador suyo en el Ajax, en la Selección Holandesa y en el Barça) porque le dejaba ser el centro neurálgico del Fútbol Total, un segundo entrenador dentro del campo que multiplicaba así la potencia intelectual del conjunto. Un periodista de la época lo definió a la perfección: "un Pitágoras con botas".

Johan, con su carisma, cambió la afición azulgrana él solo dos veces. La primera vez, cuando fichó por el Barça en 1974, durante la dictadura, enseñó a los atemorizados catalanes que se podía ganar 0 a 5 al Real Madrid y celebrarlo con la frescura de un Beattle. Cruyff también se ganó la admiración de los catalanes a raíz de un partido en el que, al ser expulsado, salió la policía a escoltarlo fuera del campo (como era frecuente cuando había disturbios en aquellos tiempos) y él les habló con una altivez y menosprecio como nadie se había atrevido a hacerlo durante la dictadura. A nivel personal, en mi casa siempre le estaremos infinitamente agradecidos porque en aquella época hizo algo inolvidable por mi padre, que estaba detenido en la cárcel a raíz de unas protestas de estudiantes. Una periodista le pidió si podía firmar una foto para mi padre y Cruyff, indignado al saber el motivo, no dudó ni un momento: "Para Xavier, esperando que pronto pueda ver al Barça". La afición culé celebró que Johan y su esposa Danny decidieran poner Jordi a su hijo: no ha habido ningún otro jugador extranjero en el Barça que haya interiorizado tan bien desde el primer día que el Barça era "más que un club". No es ninguna exageración decir que Cruyff era más querido que cualquier político.

La segunda vez fue cuando volvió al Barça como entrenador en 1988 y se encontró que los catalanes necesitaban una lección no de política sino de fútbol. En las tres décadas anteriores el Barça había ganado sólo una liga cada década (1960, 1974 y 1985, por 17 del Madrid). El equipo jugaba acomplejado y el aficionado culpaba a los árbitros de las derrotas. Cruyff fue la célula madre que engendró los tejidos que luego formarían el cerebro y el corazón azulgranas. Él enseñó a querer el balón y a pensar. Nos mostró que el fútbol se enseña desde el rondo y desde la posesión, no desde el físico y la furia como se estilaba hasta entonces. Re-estructuró la Masía siguiendo pautas del Ajax y estableció que todas las categorías debían jugar con el mismo sistema que el primer equipo (una idea de Jack Reynolds, el primer entrenador del Ajax, conocido también por su filosofía que "la mejor defensa es el ataque"). En este aspecto Cruyff tuvo el mejor ayudante en Charlie Rexach, ex-compañero en el Barça y entrenador brillante en la Masía en su ausencia (los juveniles habían ganado 5 años consecutivos bajo su dirección). El Camp Nou comenzó silbando las pasadas atrás de Bakero porque no entendía su propósito. En cuanto Cruyff formó el esqueleto del equipo con niños de la casa, y a medida que el Dream Team deslumbró con sus goles, el socio comprendió que el estilo era un camino irrenunciable. Desde que Cruyff empezó a entrenar al Barça, en los últimos 27 años el club ha invertido la balanza y ha ganado 13 ligas (por sólo 9 del Madrid). Cruyff acabó convenciendo a todos con una lógica incontestable, casi infantil: su mensaje debía ser comprensible incluso para los niños. No emitió lecciones pedantes sobre la posesión sino que dijo: "Mientras nosotros tenemos el balón, lo contrario no la tendrá". No teorizó sobre los beneficios del fútbol de ataque sino que dijo: "En fútbol sólo hay que marcar un gol más que el adversario". Y para el bobo que no lo entendió, dijo: "Si hubiera querido que lo entendieras, lo habría explicado mejor". El gran poder dialéctico de Cruyff radica en que no admitía contra-réplica. "Todo el mundo juega bien al fútbol si le das cinco metros de espacio. El fútbol es simple pero lo más difícil es jugar al fútbol de manera simple ". Una inteligencia de gallina de piel.


Este sistema, originado en la escuela del Ajax, lo implantó Cruyff en el Barça y es tan irrenunciable que hablamos de ADN Barça – la envidia de medio planeta –, forma parte de la identidad culé y ha permeado la mayoría de academias de fútbol del mundo. El estilo Barça ha sido imitado por las selecciones española y alemana para convertirse en campeonas del mundo. Clubes rivales de todas partes del mundo, desde el Real Madrid hasta la Premier, ahora fichan centrocampistas “peloteros" (la mayoría del Barça o españoles) para intentar mejorar la circulación en el centro del campo. Todos siguen los simples dictados de Cruyff. De los ocho equipos en cuartos de finales de la Champions League de 2015, cuatro eran pupilos de Cruyff. Johan fue la célula madre pluri-potente que regeneró las mentes y los corazones marchitos de los aficionados, que fulminó el cáncer del catenaccio y de la patada a la olla, y que reactivó las neuronas que planifican rondos y triangulaciones y también el músculo que bate más fuerte cuando nos enamora el buen fútbol.
Gracias, Johan. De todo corazón.


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Saturday, February 20, 2016

LAS ONDAS GRAVITACIONALES DE MESSI (versió catalana: clica aquí)


En 1916, Albert Einstein predijo la existencia de las ondas gravitacionales, una perturbación periódica de la curvatura del espacio-tiempo que emana de cualquier cuerpo con masa. No se habían detectado hasta ahora porque los efectos son insignificantes. El día 11 de febrero de 2016 – cien años después de la predicción de Einstein –, un equipo de científicos anunció que con la ayuda de un interferómetro ultra-sensible de 4 km de largo habían podido detectar las ondas gravitacionales emitidas por uno de los eventos más violentos del Universo: una fusión de dos agujeros negros, de 29 y 36 masas solares, que ocurrió hace 1.3 billones de años. Aun así, la gravación de este cataclismo cósmico con el interferómetro sólo dio una lectura de una diez-milésima parte de la anchura de un protón. Si no fuera porque el interferómetro estaba duplicado – uno en el estado de Washington y uno en Louisiana –, y las dos medidas eran idénticas, los científicos no hubieran hecho ni caso. La energía liberada en forma de ondas gravitacionales en la última fracción de segundo por la fusión de estos dos agujeros negros superó la suma de la luz irradiada por todas las estrellas del Universo presente.

Messi perturba a menudo el espacio-tiempo azulgrana con sus explosiones de genialidad. En 2007, ante el Getafe, dribló a seis jugadores – contando al portero – y marcó siguiendo una trayectoria exacta a la que Maradona había seguido en el Mundial de 1986 en el partido Argentina-Inglaterra. Aquel gol de Maradona es considerado a menudo uno de los mejores goles de la Historia, y Leo lo repitió como si los jugadores del Getafe fueran marionetas accionadas por él. Tres días después del anuncio del descubrimiento de las ondas gravitacionales, el Barça de Luis Enrique ganó 6-1 al Celta en una de las mejores segundas partes que recuerda el aficionado culé (5 goles en 10 minutos). Messi ya avisó que tenía un día señalado al clavar una falta directa a la escuadra. El argentino, que se supera minuto a minuto, debió pensar que ese día un simple tiro directo no bastaba para pasar a la historia. Al llegar al minuto 79, hizo un dríbling magistral a un pobre jugador del Celta que vio como una pierna de Messi pasaba por un lado y el resto del cuerpo de Leo pasaba por el otro lado. Este enredo cuántico causó tanta confusión en el defensa que sus átomos se superpusieron con los de Messi y le provocaron penalti.

Lo que pasó a continuación fue tan singular que borró este dríbling sublime de la memoria azulgrana. Messi se disponía a tirar el penalti y estaba a punto de anotar su gol 300 como azulgrana pero no tenía suficiente: quería provocar otra perturbación sideral. Corrió hacia la pelota, y ... la dejó floja a la derecha hacia Suárez, que marcó a placer.

Los culés de todo el mundo entonces sintieron la vibración dentro del alma. "El penalti de Cruyff!", Saltamos todos, emocionados. Imagínese la descarga de energía que ello representa a escala planetaria. Cruyff, ahora enfermo de cáncer, lo vio y dice que también se emocionó. Messi – titiritero por segunda vez – acababa de recrear el penalti indirecto que Cruyff había marcado con Olsen en 1982 cuando jugaba con el Ajax. Como el interferómetro de las ondas gravitacionales, Messi duplicó su hazaña para que los incrédulos puedan registrar con más claridad la magnitud de su genio. La doble coincidencia con Maradona y Cruyff sugiere que Messi no sólo es el mejor jugador que hemos visto jamás, sino que tiene tanto poder sobre los que le rodean que se permite el lujo de coreografiar homenajes a los grandes goles de la Historia. La gloria de Messi se construye con la esencia del Barça: al preferir una asistencia a su gol número 300, Messi regaló otra ola de amor expansiva al universo azulgrana y brilló más que todos los soles juntos.
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Friday, July 17, 2015

EL TORBELLINO DEL BARÇA (versió catalana: clica aquí)



Un torbellino es un fenómeno atmosférico de carácter turbulento causado por un enorme gradiente vertical de temperatura y presión, que provoca el rápido movimiento ascendente y circular del aire concentrado en una pequeña área. Los hay de muchos tipos y potencias. Los remolinos más potentes y devastadores son los tornados. Remolinos mucho más corrientes e inofensivos son los remolinos de polvo, de nieve, o de hojas que a menudo se ven en la Naturaleza.


El Barça está inmerso en un gran torbellino que no le permite discernir los errores de los aciertos en la pasada temporada. Por un lado, el torbellino parece crear la ilusión de estar en una espiral ascendente porque el equipo ganó un triplete, Messi ha encontrado una posición idónea para expresar su mejor fútbol, ​​Neymar y Suárez se reparten las asistencias geniales de Messi como buenos hermanos, y la defensa liderada por un magnífico Piqué, resucitado como el ave Fénix ha sido de una solidez a prueba de bombas. El grupo, además, cierra filas alrededor del entrenador, que al final ha validado su teoría de que las rotaciones por mucho que desde fuera parezcan aleatorias son importantes para mantener a los jugadores fuera de la enfermería a largo plazo. El aficionado eufórico diría que este es un torbellino de confettis y celebraciones, el torbellino del tridente atacante más mortífero que quizás haya tenido nunca el Barça.

Pero el torbellino ha pulverizado dos cosas muy importantes del Universo azulgrana. La primera es que el equipo ya no construye el juego elaborándolo en el centro del campo un postulado cruyffiano que parecía inviolable. Por consigna de Luis Enrique, las transiciones son más rápidas y, todo hay que decirlo, el juego ha adoptado más variantes. El problema es que el sistema potencia centrocampistas fuertes como Rakitic y desaprovecha los pies finos de Iniesta, a quien se le pide que corra demasiado. De momento, muchos consideran que el cambio está validado por los triunfos obtenidos una interpretación peligrosa ya que podría darse el caso de que el triplete hubiera coincidido con un momento de baja forma de los rivales. El tiempo juzgará a Luis Enrique de la misma manera que juzgó a Cruyff.


El torbellino también ha pulverizado la cantera del Barça. La Masía alabada desde las grandes escuelas de negocios como el motor del Barça porque generaba inmenso talento a bajo coste como Puyol, Xavi, Iniesta, Messi, Busquets, Pedro, Cesc, Thiago, y un largo etcétera ha caído en picado desde que Sandro Rosell se hizo cargo del Barça y dio prioridad a un modelo mercantilista de club, que Bartomeu ha continuado con fuerza. Es muy sencillo de explicar. La Masía necesita expertos que la quieran y un "ascensor" que la conecte con el primer equipo. En tiempos de Guardiola y Tito se daban ambas condiciones. Durante la Edad de Oro de la Masía la que ha generado a Messi y a los Campeones del Mundo Xavi, Iniesta, Piqué, y compañía , la Masía ha sido dirigida por Guillermo Amor y el fútbol base por Albert Puig; Guardiola y Tito llegaron a poner de titulares hasta a ocho canteranos por partido. No hay ninguna justificación para haber despedido Amor y Puig: ahora en la Masia ya no impera la cultura de la excelencia sino el favoritismo, lo que ha contribuido a uno de los peores rendimientos deportivos de la última década, con un Barça B relegado a la Segunda División B por culpa de una pobrísima gestión de Eusebio. Ya se intuyeron síntomas que la cosa no funcionaba cuando el Barça perdió, por dejadez, tanto a Thiago como a Cesc, en operaciones en las que el Barça perdió a jugadores insignia de su centro del campo legendario para acabar reforzando a rivales europeos. Tampoco Luis Enrique ha ayudado: esta temporada el ascensor sólo ha hecho subir a Rafinha y Sergi Roberto, pero no han sido titulares. Dar minutos a los canteranos es esencial para su progresión, y fichar talento de fuera tapa la progresión de los canteranos.
 
El error en el que caen muchos barcelonistas es creer que el triplete justifica todo lo que se ha hecho, como si pulverizar la Masía y saltarse el centro del campo con prisas fuera necesario para conseguir buenos resultados. Muchos ignoran que parte del triplete ha sido posible gracias al mal momento que atraviesa el Real Madrid. El Real Madrid también olvidó esta sabia ley de los vasos comunicantes al ganar la "Décima" y lanzarse a proclamar con euforia que se había invertido un ciclo cuando en realidad era el Barça quien estaba en un bache debido al cáncer de Tito. Ahora celebramos que la prepotencia del dinero de Florentino cegara al madridismo, pero el socio azulgrana está a punto de caer en el mismo error. No sólo no debemos destruir la Masía, es que el triplete se ha construido en parte gracias a los esfuerzos pacientes de la Masía desde hace más de veinte años. Los chicos de la Masía suben con un valor añadido, que sólo se observa cuando se les ve jugar juntos. Lo que tenemos que preguntarnos es donde estaría el Barça si ahora Iniesta, en lugar de tener que aprender a combinar con Rakitic, Turan y un posible Pogba, hubiera podido seguir triangulando con los ojos cerrados con Thiago y Cesc. (No se entiende por qué no sube Samper, tal y como está la situación del Barça B.) Si ahora destruimos o devaluamos la Masía, dentro de diez años el Barça sólo podrá comprar jugadores en las subastas como hacen el Madrid y el PSG y no necesariamente triunfarán en el Barça (recuérdese el fracaso de Ibrahimovitz, un gran jugador). Mientras los fracasos de los canteranos no cuestan mucho dinero y se marchan con un agradecido aplauso, los fracasos de las estrellas a menudo cuestan una temporada, una fortuna y muchos dolores de cabeza. Sin embargo, éste es el único modelo que entienden la especie de empresarios como Rosell, Bartomeu y Florentino Pérez, y sólo nos lleva a un incierto remolino de humo.

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